| El New York Times dijo lo siguiente en uno de sus editoriales del miércoles, 7 de noviembre: Dos de las mayores historias tecnológicas de 2007 han sido artículos acerca de teléfonos: el sólido logro del iPhone de Apple, lanzado al mercado durante el verano, y la noticia, anunciada de que Google ayudará a orquestar, desarrollar y financiar un nuevo estándar para teléfonos móviles o celulares. Algunas personas se sintieron decepcionadas por el anuncio de Google, aunque solo porque no hubiera un juguete tecnológico en sí que pudieran sostener en sus manos. No obstante, posiblemente fue tan innovador en su propia forma como el mismo iPhone. Google ha dicho que la semana entrante dará a conocer una nueva plataforma de software, bajo el nombre “Android”, ante desarrolladores, al tiempo que trabajará con una coalición de participantes de importancia en el sector tecnológico, conocida como Alliance Open Handset. Lo que al parecer Google está imaginando -aparte de un mercado que ha registrado una gran expansión en las ventas de anuncios, por supuesto- es software para aparatos móviles que serán más flexibles e innovadores de lo que estamos acostumbrados a ver la mayoría en nuestros teléfonos celulares. El impacto sobre el mercado de teléfonos podría ser enorme. El mundo móvil actualmente es moldeado principalmente por las empresas de telefonía: las redes que suministran las conexiones. Google apunta a darle un giro de 180 grados a esta situación, anteponiendo el software, así como a abrir el desarrollo del software y los mismos teléfonos a terceros. El resultado final bien podría ser un universo integrado más rica y plenamente de aparatos móviles -“smartphones” (“teléfonos inteligentes”) que se parecen en muchas formas a computadoras de mano- así como mayores opciones para el consumidor. Este nuevo modelo podría beneficiar enormemente a Google debido a que promovería el uso de la internet en teléfonos celulares, y la Red es el sitio donde la empresa gana sus dólares de publicidad. La maniobra de Google representa un desafío directo a Microsoft, Apple, Nokia y otras empresas que tienen mucho en juego en el statu quo de la telefonía celular. Otro probable ganador sería la innovación. El nuevo modelo de Google le está apostando a que más mentes son mejor que menos, y que el futuro de la telefonía celular reside menos en el teléfono en sí que en su papel como una diminuta computadora, capaz de conectarse en cualquier número de formas con el mundo -real y virtual- a su alrededor. |